Era tarde. Mientras caminaba, pensaba en todas las cosas que habían pasado a lo largo del día. Volvía despacio a casa y a pesar del frío no encogía, como otras veces, la cabeza en el cuello del abrigo. Miraba las luces de la ciudad, que hoy parecían tan distintas. Alzaba la vista a las azoteas y jugaba a adivinar qué tipo de plantas lucirían. De cuando en cuando se sorprendía al ver brillar sus ojos desde el reflejo de los escaparates. Cuando finalmente llegó a casa, regaló a su almohada una sonrisa y soñó que en algún punto de la ciudad, él también sonreía.

Abril 3, 2008 a las 7:38 am |
Me encanta la primavera, q vaya llegando de a poquito y se cuele por los balcones. Y efectivamente, la gente se enamora más en primavera…
Abril 4, 2008 a las 3:29 pm |
Que aproveche!
Abril 6, 2008 a las 6:37 pm |
Se agradece ver sonreir a la gente!!!!!!!!
Se feliz.
Abril 16, 2008 a las 11:50 am |
Voy a recalcar aquí y ahora que lo mejor de la primavera son las chicas en camisetas de tirantes. Es un comentario fuera de tono, pero alguien tenía que decirlo, jeje.
Saludos.
Noviembre 12, 2008 a las 10:13 am |
Seguro que ese dia el/ella también sonreía!